En la familia es en donde aprendemos a erradicar esos signos de pecado que atentan contra el bien común, es “el lugar primario de la humanización” de la persona y de la sociedad y cuna de la vida y del amor (Compendio Doctrina Social de la Iglesia, 209). La familia, en su función educativa, contribuye al bien común y constituye la primera escuela de virtudes sociales, de la que todas las sociedades tienen necesidad (CDSI, 238). (Leer artículo)

El pasado 25 de julio se efectuó en la Catedral de La Habana la celebración de la Eucaristía por las Familias presidida por el Arzobispo S.E. Mons. Juan de la Caridad García y copresidida por numerosos sacerdotes de la arquidiócesis habanera.
Un matrimonio “como debe ser”
perfecciona ciertamente al ser humano,
pero desde la forma específica
de aquél, y no desde cualquier
punto de vista. Tampoco tiene
sentido que ignoremos que hombre
es hombre y mujer es mujer (Leer artículo)
En el tiempo de la gracia te escucho, en el día de la salvación te ayudo. Pues mirad: ahora es el tiempo de la gracia, ahora es el día de la salvación.
(2 Cor 13,12)
